DIOS PERMANECE FIEL
Supón que uno de tus hijos fue herido y está pidiendo tu ayuda a gritos. Como su padre, ¿te apresurarías a ir inmediatamente en su ayuda o te detendrías a analizar la calidad de su confianza en ti? Correrías a su encuentro sin dudar, por supuesto, motivado por el amor y la preocupación