VOCES ACUSADORAS
De vez en cuando me despierto en medio de la noche con una extraña ansiedad. El “acusador de los hermanos” me susurra: “No eres bueno; eres un inútil, una carga para los demás. Mira tu historia, ¿cuántas veces lo has estropeado?” A Satanás le encanta atormentar a los cristianos, pero cuando Jesús vino, él declaró: “¡Eso termina ahora mismo!” Luego, añade algo increíblemente tranquilizador: “No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre” (Juan 5:45).