La Iglesia Empieza en Casa
Cuando tu hogar se convierte en una iglesia, todas tus necesidades más profundas serán suplidas, no por medios humanos sino sobrenaturalmente por tu Padre celestial.
Cuando tu hogar se convierte en una iglesia, todas tus necesidades más profundas serán suplidas, no por medios humanos sino sobrenaturalmente por tu Padre celestial.
Cristo hizo varias distinciones claras a sus discípulos entre su reino y el mundo, y es importante que nosotros también las reconozcamos.
Dios no solo purificará a su Iglesia y restaurará a su pueblo, sino que también les proveerá de pastores piadosos.
La poda y el arreglo divinos acaban produciendo gozo, todo ello gracias a la mano del jardinero experto que nos ama.
El concepto que Dios tiene de la iglesia es el de un lugar donde un santo sacerdocio de personas se transforma a la imagen de Cristo y le ofrece sacrificios espirituales.
Si los cristianos de hoy quieren encontrar la iglesia correcta, deben comenzar con la oración.
Hoy no solo vemos la plenitud de la gloria de Dios, sino que ésta también mora en nosotros. Su gloria resplandece en nuestros corazones.
La labor de purificación que Dios realiza en nuestras vidas no es fácil. De hecho, es dolorosa y poco agradable, pero produce frutos gloriosos que no podrían haberse formado de otra manera.
Quienes se han apropiado de la gloria de Dios están siendo transformados cada día. ¡Su semblante se asemeja cada vez más al de Jesús!
Si estamos injertados en la vid que es Cristo, todos deberíamos empezar a dar frutos espirituales de forma natural.