A Quienes el Señor Ama
Una vez que tengamos esta revelación de la gloria de Dios, nunca más tendremos que temer que él nos corrija con ira.
Una vez que tengamos esta revelación de la gloria de Dios, nunca más tendremos que temer que él nos corrija con ira.
La revelación de la gloria de Dios debe ser la fuente de toda nuestra adoración.
La gloria de Dios tiene el poder de transformar a quien la contempla, de revolucionar la vida de cada seguidor de Cristo.
Jesús es la vid, y nosotros somos las ramas que se extienden desde él; él es la fuente de toda vida que fluye hacia nosotros.
La adoración es un brote espontáneo, el acto de un corazón abrumado por una revelación de la gloria de Dios y su increíble amor.
Si queremos una verdadera dirección en la vida, debemos conocer la voz del buen pastor. Puede que sea audible o no, pero siempre se manifiesta a través de su Palabra escrita.
Contrariamente a la opinión de algunos cristianos, la gloria de Dios no es una manifestación física de ningún tipo. La gloria de Dios es una revelación de su naturaleza y atributos.
Cuando las cosas se oscurecen mental y espiritualmente, Dios ya ha puesto su mano sobre hombres y mujeres piadosos en todo lugar, y su evangelio será predicado como testimonio.
Si tenemos hambre y sed de la plenitud de Cristo, Satanás nos declarará una guerra abierta.
Cuando nos enfrentamos a una situación en la que la Biblia da un mandato claro, no debería haber ninguna duda sobre lo que Dios quiere.