LAS PROMESAS DE DIOS
Las promesas de Dios son para aumentar nuestras expectativas en Él. Debemos declarar que Su Palabra es la promesa, sólida como una roca, de un Padre amoroso y poderoso para con Sus hijos. Sin embargo, a menudo, cuando no vemos que Su Palabra se cumpla según nuestro itinerario, el enemigo inunda nuestras mentes con preguntas acerca de la fidelidad de Dios. El blanco de Satanás es sencillo: robarnos de toda nuestra confianza en el Señor.