DERRAMADO POR LOS DEMÁS

Carter Conlon

Estoy seguro de que es el deseo de todo creyente amar como Cristo ama -vivir lo que dice la Escritura, recorrer el camino que Jesús estaba dispuesto a recorrer por la humanidad perdida. Y de esta manera nos disponemos a obedecer Su mandamiento de amar a los demás como Él nos ama. . . hasta que, al igual que Pedro, nos damos cuenta de las limitaciones de nuestra propia capacidad para realmente poder hacerlo.

NO SOIS DE ESTE MUNDO

David Wilkerson

Jesús dijo: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece” (Juan 15:18-19).

Estos versículos dan en el blanco del mismísimo corazón del porqué somos odiados. Cuando fuimos salvos, “salimos del mundo”, y aceptamos nuestra misión de insistir que otros también “salgan del mundo.”

“Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo” (Juan 17:14)

EL PODER DE LA PRESENCIA DE JESÚS

David Wilkerson

No puedo hablar por otros pastores, solo puedo hablar de lo que conozco. Y por cincuenta años, he predicado a algunos de los pecadores más endurecidos y malos sobre la tierra: drogadictos, alcohólicos y prostitutas. Sin embargo, te digo, estos pecadores son mucho menos resistentes a la verdad del evangelio que muchos de los que se sientan en la iglesia y están ciegos a su condición.

LA MISIÓN DE CRISTO

David Wilkerson

Una iglesia que es aceptada y aprobada por el mundo es una contradicción porque es un imposible. Según Jesús, cualquier iglesia que es amada por el mundo es del mundo, y no de Cristo:

“Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece” (Juan 15:19).

NO VUELVAS A EGIPTO

Gary Wilkerson

Abraham hizo grandes hazañas mientras Dios lo guiaba a la plenitud de Su bendición. Después, sin embargo cuando las circunstancias eran malas, Abraham perdió su enfoque de la gloria de Dios y se volvió a sus propios recursos: “Hubo entonces hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para morar allá; porque era grande el hambre en la tierra” (Génesis 12:10).

LOS BRAZOS ETERNOS

Claude Houde

¡Dios nunca rechazará un corazón sincero que vuelve a Él para reconstruir un área de su vida espiritual que se ha destruido! Quiero compartir una promesa contigo. Créelo. Medita en ello. Aférrate a ella y mantenla muy cerca de tu corazón. Las promesas son cartas de amor de Dios, dirigidas a ti, y escritas pensando en ti en las páginas de Su fidelidad con la tinta de Su sangre ofrecida por ti.

“No hay como…Dios…Quien cabalga sobre los cielos para tu ayuda, y sobre las nubes con su grandeza. El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos” (Deuteronomio 33:26-27).

DIOS NO HA TERMINADO

David Wilkerson

Te pregunto, querido santo: ¿Hay algún remordimiento en tu vida? ¿Alguna expectativa incumplida te está angustiando? ¿Hay algo que te ha ofendido en Cristo? ¿Clamaste a Él por ayuda, pero Él no llegó a tiempo? ¿Has estado orando por un hijo inconverso sin ver resultados? ¿Te sientes aprisionado en un matrimonio o un trabajo difícil y todavía nada ha cambiado a pesar de años de oración? ¿Parece que tus peticiones están cayendo en oídos sordos?

CREYENTES IMPACIENTES

David Wilkerson

Al parecer, el diablo percibió la impaciencia en Juan el Bautista, cuando estaba retenido en prisión antes de su muerte. La impaciencia es la inhabilidad de esperar o llevar las aflicciones calmadamente. Y cuando aumenta nuestra impaciencia con Dios, cuando nos impacientamos por no recibir respuestas de Él y mezclamos la impaciencia con la fe, nuestra actitud en oración se convierte en “incienso extraño” para el Señor. Llena nuestro ser, Su templo, con un olor repugnante. Y en vez de elevar un incienso de oración con olor dulce, despedimos un olor podrido.

SIN REMORDIMIENTOS

David Wilkerson

Jesús expuso una de los métodos para hacer al pueblo de Dios caer, más grandes del enemigo, cuando Él envió este mensaje a Juan: “Bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí”. La palabra “tropiezo” en griego significa “atrapar, tropezar, trampa”. Yo creo que Jesús está advirtiendo tiernamente a Juan: “Tú me preguntas si soy quien digo ser. Juan, ¿no te das cuenta de lo que está sucediendo aquí? Satanás, no está tratando de atraparme a Mí, sino que ha tendido una trampa para ti, a través de esa pregunta”.