EL ESPÍRITU SANTO ERA SU MAESTRO
Si mi corazón está motivado por la aprobación de otros, si esa es la predisposición que influencia mi manera de vivir – mis lealtades estarán divididas. Siempre me empeñaré en satisfacer a los demás, más que a Jesús.
Unos pocos años después que el apóstol Pablo se convirtiera, fue a la iglesia en Jerusalén para tratar de juntarse con los discípulos de allí. “Pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo” (Hechos 9:26).