EL ESPÍRITU SANTO ERA SU MAESTRO

David Wilkerson

Si mi corazón está motivado por la aprobación de otros, si esa es la predisposición que influencia mi manera de vivir – mis lealtades estarán divididas. Siempre me empeñaré en satisfacer a los demás, más que a Jesús.

Unos pocos años después que el apóstol Pablo se convirtiera, fue a la iglesia en Jerusalén para tratar de juntarse con los discípulos de allí. “Pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo” (Hechos 9:26).

EL LLAMADO A DAR

Gary Wilkerson

Era la noche de la Última Cena, y Jesús estaba terminando Su última conversación con los discípulos. Todo lo que dijo esa noche era con el conocimiento de que estaba a punto de dejarlos. Concluyó la reunión con una oración alentadora sobre lo que vendría: una Iglesia que sería vencedora y triunfante; un pueblo cuyo amor el uno por el otro sería un testimonio al mundo; un poder y autoridad divinos que fluiría a través de Sus seguidores; y la gloria del Padre descansando en Su pueblo. Todo esto eran las cosas que Jesús daría a Su Iglesia por medio del Espíritu Santo.

DIOS NO SE RINDE CON NOSOTROS

Claude Houde

Crecí en un ambiente donde nadie expresaba emoción. ¡Se trataba simplemente de una cuestión de supervivencia! Cuando llegué a conocer al Señor, muchas cosas cambiaron. Estaré eternamente agradecido por mis primeros años en la fe y por aquellos que con tanta paciencia me enseñaron y guiaron en mis primeros pasos con Dios. Ellos son mis padres y madres espirituales y los amo. Sin embargo, en la mentalidad de la iglesia evangélica de la época, existía la misma actitud: Nosotros no hablamos de problemas y sufrimiento; levanta la cabeza y camina firme; podemos hacerlo, vamos, vamos, vamos!

BUSCANDO A DIOS EN EL LUGAR SECRETO

David Wilkerson

El Espíritu Santo vino sobre Ananías, un hombre piadoso que vivía en Damasco. El Espíritu le instruyó para que fuera a casa de Judas en la calle Derecha, impusiera manos sobre Saulo y restaurara su vista. Por supuesto, Ananías conocía acerca de la reputación de Saulo. No obstante, así es como el Espíritu Santo recomendó a Saulo a Ananías: “He aquí, él ora” (Hechos 9:11).

AMBICIONES RELIGIOSAS

David Wilkerson

“Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible” (Filipenses 3:4-6).

RENOVANDO LA MENTE

David Wilkerson

Cuando Pablo osadamente declara: “Yo tengo la mente de Cristo”, él está declarando: “Yo también me he despojado a mí mismo. Como Jesús, he tomado el rol de siervo” (ver Filipenses 2:7). Y Pablo afirma que lo mismo es verdad para cada creyente. “Nosotros tenemos (todos podemos tener) la mente de Cristo” (1 Corintios 2:16).

Quizás te preguntas: ¿Cómo y cuándo decidió Pablo vivir la vida de un siervo? ¿Cómo pudo, un hombre como éste, un ex perseguidor de creyentes, un homicida de corazón, llegar a tener la mente de Cristo?

LA MENTE DE CRISTO

David Wilkerson

“Haya pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús” (Filipenses 2:5).

“Mas nosotros tenemos la mente de Cristo” (1 Corintios 2:16).

“Renovaos en el espíritu de vuestra mente” (Efesios 4:23).

Estas son todas, exhortaciones del apóstol Pablo. Él le está diciendo al pueblo de Dios: “Permitan que la mente que está en Cristo, el pensar mismo de Jesús, sea vuestro pensamiento también. Su manera de pensar es la que todos debemos buscar”.

LA VERDAD QUE NOS HACE LIBRES

Gary Wilkerson

“Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:1-4).

QUESTO ERA IL DIO CHE POTEVO ADORARE

Nicky Cruz

Dio ha un modo tutto Suo di prendere i nostri momenti di più profonda confusione e dubbio ed usarli per rafforzare la nostra fiducia e dipendenza da Lui. Egli prende i semi della nostra fede e li trasforma in una torre di convinzione e fiducia. Quando siamo più perplessi, Lui ha ancora di più il controllo. Quando siamo più deboli, Lui è più forte. Quando abbiamo bisogno di Lui, Dio è sempre lì.