GUERREROS VALIENTES

Jim Cymbala

Entre los guerreros valientes que he tenido el privilegio de conocer, puedo contar a Delores Bonner, una mujer afro-americana que vive sola en Bedford-Stuyvesant, uno de los barrios más difíciles de Brooklyn. Ha trabajado como tecnóloga médica en el hospital Maimonides durante más de treinta años. Carol y yo la conocimos un año para la época de Navidad, cuando llevábamos regalos a algunos niños pobres de nuestra congregación.

Delores tenía ese día un apartamento lleno de niños, pero no eran suyos. Los había traído de un refugio cercano para que nos conocieran. Las madres biológicas de ellos estaban demasiado consumidas con sus propios problemas para estar presentes aun en una ocasión como esta.

“¿Cómo llegó a conocer a estos niños?”, le pregunté.

Con modestia susurró algo que en realidad no contestaba mi pregunta. Sólo por otras personas pude enterarme que inmediatamente después de su conversión en una reunión de oración en la iglesia en 1982, se empezó a preocupar por los niños en las calles y en las casas de cocaína crack. Dios tocó su corazón, y empezó a traer a los niños a la escuela dominical. Al principio, los transportaba a todos en un taxi, luego, alguien se enteró de lo que hacía y le compró un auto. En la actualidad, tiene una furgoneta donde puede transportar a más niños y adolescentes para que escuchen el evangelio.

Esto es sólo parte de la historia Delores. Los domingos entre reunión y reunión, supervisa al equipo que hace la limpieza del santuario para que esté preparado para el siguiente grupo. Los sábados sale con los equipos de evangelismo, golpeando puertas en los proyectos de viviendas para comunicarles el amor de Dios. Los días de semana la encuentro de rodillas en el piso de arriba con la Banda de Oración, cumpliendo un turno de intercesión por las necesidades de la gente. Hizo lo mismo en un viaje ministerial a Perú, donde se unió a otros que clamaban a Dios orando por mí, mientras predicaba en una reunión al aire libre.

Delores es una mujer de tranquila determinación, como la que se muestra en 1 Crónicas 12:18, donde dice: “Entonces el Espíritu vino sobre Amasai, jefe de los treinta, y dijo: Por ti, oh David, y contigo, oh hijo de Isaí. Paz, paz contigo, y paz con tus ayudadores, pues también tu Dios te ayuda”. Una vez más, se muestra claramente la unión de lo divino con los esfuerzos humanos.

 

Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson, y un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes patrocinadas por World Challenge en todo el mundo.