No me Rendiré
Nuestras situaciones de muerte están destinadas a ser el fin de ciertas luchas personales. Nuestro Padre nos lleva a un punto donde nos damos cuenta de que debemos depender completamente de Cristo.
Nuestras situaciones de muerte están destinadas a ser el fin de ciertas luchas personales. Nuestro Padre nos lleva a un punto donde nos damos cuenta de que debemos depender completamente de Cristo.
Al crear el Nuevo Pacto, Dios exhibe plenamente su asombroso amor; sin embargo, gran parte de la iglesia ha permanecido ciega a esta doctrina durante décadas.
Ignorar los mandamientos de Dios produce resultados terribles para los creyentes, pero Dios ha hecho una promesa de pacto para eliminar todo engaño de nosotros y darnos la victoria sobre el pecado.
Jesús nos dice que no nos fijemos en nuestra necesidad, sino en Dios, quien suple todo lo que necesitamos.
A lo largo de las Escrituras, Dios nos da una imagen clara de lo importante que es obedecer su Palabra.
Las palabras de Pablo a lo largo del Nuevo Testamento llamaban al pueblo de Dios en todas partes a amar la verdad, a buscarla, estudiarla y obedecerla.
La gracia de Dios nunca conduce al libertinaje; siempre conduce al arrepentimiento.
Satanás mentirá y dirá que nuestra situación es desesperada, pero Dios es suficiente para cualquier circunstancia que podamos enfrentar.
Si permitimos que la muerte complete su obra en nosotros, la vida de resurrección de Cristo fluirá libremente de nosotros.
Apenas un sueño se hace realidad, la dura realidad nos asalta, y podemos recurrir a Dios, abrumados y temerosos. Él quiere que confiemos en él.