¡Llenos del Espíritu Santo!
El Espíritu Santo viene con poder para traer comviccion, purificar y encender un amor de todo corazón por Cristo.
El Espíritu Santo viene con poder para traer comviccion, purificar y encender un amor de todo corazón por Cristo.
El amor guiado por el Espíritu se trata de ir la milla extra para extender la gracia y perdonar el pecado.
Dios nos llama a no conformarnos con lo que ya hemos recibido, sino a confiar en él para cosas mayores.
Escuchar la voz de Dios proviene de la confianza de que él sí habla y de la fe en que revela su voluntad a nosotros.
Recordemos celebrar y alabar a Dios por su bondad, hoy y en el pasado.
En medio de un profundo sufrimiento y dolor, podemos mantenernos firmes en la Palabra de Dios y en sus promesas.
La verdadera fe no elige por lo que parece atractivo a la carne, sino manteniendo nuestro enfoque fijo en Jesús.
En su bondad, Dios va amorosamente delante de nosotros, anticipando y satisfaciendo nuestras necesidades incluso antes de que se lo pidamos.
Cuando nos volvemos a Dios y admitimos nuestra necesidad de cambiar, él quita el “velo” y abre nuestros ojos a su verdad.