La Paz que Guarda Nuestros Corazones
Es la paz de Dios la que guarda nuestros corazones y nos establece en su reposo y control.
Es la paz de Dios la que guarda nuestros corazones y nos establece en su reposo y control.
Los comienzos más pequeños pueden construir una historia de testimonios para cada creyente.
Cristo nos da paz y reposo cuando le entregamos nuestras vidas.
La promesa de Dios es que podemos entrar con libertad al Lugar Santísimo y recibir la ayuda que necesitamos.
Somos llamados a proclamar la gloria de Dios en medio de la oscuridad como un testimonio digno de gloria.
No debemos desanimarnos, porque Dios promete que todas las cosas obrarán para su propósito.
Sólo el Espíritu Santo puede dar vida a una situación oscura y desesperada.
Dios quiere que nuestro tiempo de oración con Él sea nuestra mayor prioridad.
Nuestro primer amor es Cristo, y debemos recordar la costosa disciplina de comunicarnos con él.