Entra con Libertad
Hebreos contiene una promesa increíble. Dice que la puerta de Dios siempre está abierta para nosotros, dándonos acceso total al Padre. “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura” (Hebreos 10:19-22).
Unos versículos más adelante, se nos advierte que el día del Señor se acerca rápidamente. “No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25). Dios dice: “Incluso ahora, al acercarse el retorno de Cristo, deben buscar mi rostro. Es hora de entrar en su lugar secreto y conocerme”.
Amados, yo creo que ya estamos viendo estas señales hoy. Nuestro sistema financiero está al borde del colapso total, la violencia y la inmoralidad van en aumento, y nuestra sociedad se centra en el placer. Falsos profetas o "ángeles de luz" han engañado a muchos con sus doctrinas demoníacas. En cualquier momento, podemos esperar la hora de la tribulación, que hará que los corazones de los hombres desfallezcan de miedo.
Sin embargo, antes de que todo esto suceda, el escritor de Hebreos dice: “¡No dejen que la verdad se les escape! Manténganse despiertos y alerta. Tienen una puerta abierta a la santa presencia de Dios, así que entren con plena seguridad de fe, presentando sus peticiones. La sangre de Cristo ya les abrió el camino, y nada se interpone entre ustedes y el Padre”.
¡Qué seguridad de que tenemos todo el derecho de entrar con libertad en el Lugar Santísimo para recibir toda la ayuda que necesitamos!