Un Testimonio Digno de Gloria

Gary Wilkerson

Vivimos en una época en la que las predicciones bíblicas se han hecho realidad. Pablo escribió que en los últimos días vendrían tiempos peligrosos sobre la tierra (ver 2 Timoteo 3:1). Ahora mismo, están sucediendo cosas que no podríamos haber imaginado hace unos años.

Jesús predijo que los hombres se volverían egoístas, avaros, odiosos y arrogantes. Hoy, los líderes de nuestra nación no se ponen de acuerdo en los principios más básicos. Si alguien se atreve a mencionar el pecado, se le llama intolerante y se le margina. A medida que la Palabra de Dios se relega a un segundo plano en la cultura, el pecado se vuelve cada vez más frecuente.

Los pastores sienten el bombardeo espiritual. Semana tras semana, otro matrimonio puede desmoronarse, los hijos se autolesionan por odio a sí mismos, y las drogas están más extendidas que nunca. Lamentablemente, hay menos voces que piden ayuda, ya que se informa de un aumento en el número de pastores que abandonan el ministerio.

Como iglesia de Cristo, no podemos quedarnos dormidos ante estas cosas. El Antiguo Testamento habla de los hijos de Isacar, un grupo que conocía los tiempos y era hábil para lidiar con el mundo (ver 1 Crónicas 12:32). ¿Se puede decir lo mismo de la iglesia hoy?

Si discernimos los tiempos, sabemos que no es momento para medias tintas. La única manera de “tratar con el mundo” es no dejar que la iglesia siga su curso habitual. Jesús dijo de ciertos espíritus demoníacos: “Este género no sale sino con oración y ayuno” (Mateo 17:21). En estos tiempos, nuestras oraciones deben ser fervientes porque, sin un cambio espiritual, la situación se ve demasiado sombría.

En medio de la oscuridad, Jesús nos llama a ser luz. Un mensaje para estos tiempos es este: “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4). Dios ha obrado maravillosamente en la vida de su pueblo y cada uno de nosotros está llamado a proclamar su gloria mediante un testimonio digno de gloria.

¿Cómo es un testimonio digno de gloria? Como dijo el apóstol Pablo en las Escrituras: “Mas el que se gloría, gloríese en el Señor” (2 Corintios 10:17). Para poder gloriarnos como Pablo describe, debemos tener un testimonio digno de gloria, que dé toda la gloria a Dios.  

DEVOCIONALES EN ESPAÑOL

Lo que recibirá:

Al inscribirse para recibir nuestro devocional diario, recibirá aliento constante en su caminar con Cristo. Los devocionales se basan en los escritos de David Wilkerson, Gary Wilkerson, Carter Conlon y otros líderes respetados de la iglesia.