LLENOS DE LA PLENITUD DE DIOS

David Wilkerson

“Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo” (Romanos 15:29). Pablo escribió estas palabras a los cristianos en Roma. Él les estaba diciendo: “No tengo duda de que cuando me encuentre con ustedes, será en la medida más plena de la bendición de Cristo”.

ESPECTADORES

Gary Wilkerson

Como familia de Dios, nos reunimos en iglesias para adorar, cantar, escuchar y dar. Pero si no tenemos cuidado, podemos llegar a ser espectadores cuando se trata de vivir como Jesús quiere que vivamos. A menudo, cuando vemos a personas en pecado, en lugar de ayudarles a salir de ello, albergamos una esperanza oculta de que ellos van a ser atrapados. Y cuando lo son, nos sentimos justificados, pensando: "Lo sabía. La vida de esa persona siempre parecía un poco extraña".

UN CLAMOR SIN VOZ

David Wilkerson

Justo antes de que Jesús sane al hombre sordo en Marcos 7, leemos: “y levantando los ojos al cielo, gimió…” (Marcos 7:34). La palabra para gimió aquí significa un gemido audible. Evidentemente, Jesús gesticuló y un gemido salió de su corazón. Por supuesto que el hombre no podía oírlo, porque era sordo, pero, ¿de qué se trata este gemido?

LENGUAJE DE SEÑAS

David Wilkerson

¿Cuál fue la primera cosa que Jesús hizo cuando le llevaron al hombre? “[Lo tomó] aparte de la multitud” (Marcos 7:33). Cristo supo inmediatamente lo que este hombre sordo quería. Él anhelaba su propio toque, su propia experiencia, no podía conformarse con algo que “ellos” habían encontrado. Tenía que ser real para él, quería que Jesús abriera sus oídos y libertara su lengua, y tenía que suceder entre Jesús y él.

LA LUZ DEL MUNDO

Gary Wilkerson

Era el tiempo de la Pascua y Jesús estaba enseñando en el templo. Una gran multitud se reunió para oírle, debido a su reputación de hablar profundas palabras de amor y a la realización de las obras poderosas de Dios. Sin embargo, tan pronto como esta multitud de plebeyos se reunió, los líderes religiosos se presentaron.

¿A DÓNDE VAMOS?

Claude Houde

Fue por la fe que Abraham obedeció el llamado de Dios y se dirigió hacia un país que había de recibir como promesa y herencia. Salió y caminó por fe, sin saber a dónde iba (ver Génesis 12:1).

¿Puedes imaginar la conversación que deben haber tenido Abraham y su amada esposa Sara, a medida que comenzaban esta loca aventura? Abraham era exitoso, próspero y estaba bien establecido en su comunidad. Él y Sara habían trabajado duro, y estaban disfrutando del fruto de su trabajo. Después de todo, se lo merecían… ¿verdad?

SIN LÍMITES

David Wilkerson

Querido amigo, el perdón de Dios no tiene límites. Jesús les dijo a sus discípulos: “Y si (tu hermano) siete veces al día pecare contra ti, y si siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale” (Lucas 17:4).

SU PLAN PERFECTO

David Wilkerson

Uno de los versículos más alentadores de la Biblia está en 2 Corintios 4:7: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros.” Luego Pablo procede a describir esas vasijas de barro: Hombres que están muriendo, atribulados en todo, perplejos, perseguidos, derribados. Y aunque nunca abandonados ni desesperados, esos hombres usados por Dios estaban constantemente llevando la carga de sus cuerpos humanos, esperando ansiosamente ser revestidos de sus nuevos cuerpos.