CAMINO AL DESASTRE
Jesús les ordenó a sus discípulos que entrasen a un bote que estaba de ida hacia una colisión. La Biblia dice que Él “hizo a sus discípulos entrar en la barca” (Mateo 14:22). Ésta se dirigía hacia aguas turbulentas donde sería sacudida como un corcho en el agua; los discípulos pasarían por una experiencia “mini-Titanic” y Jesús lo supo todo el tiempo.