Nada Más que Cristo
¿Qué es lo que nuestro Señor más quiere de aquellos que dicen ser devotos de él? ¿Qué lo bendeciría y agradaría? ¿Construir más iglesias? ¿Más escuelas bíblicas? ¿Más hogares e instituciones gente herida? Todo esto vale la pena y es necesario, pero el que no habita en edificios hechos a mano quiere mucho más que eso. Salomón pensó que había construido un templo eterno para Dios, pero en cuestión de años, estaba en decadencia, y en menos de cuatrocientos años, fue destruido.