ACCESO A UNA VIDA VENCEDORA

David Wilkerson

Cuando Jesús caminó por la tierra, Él se hizo accesible a la gente. Él enseñó en las sinagogas, en los montes, en los botes. Él sanó a los enfermos, hizo maravillas y milagros. Él alzó la voz en las fiestas, llorando: "Yo soy el agua viva. Vengan a Mí y yo saciaré su alma sedienta". Cualquiera podía acercarse a Él y ser saciado.

ACCESO ILIMITADO

David Wilkerson

Repentinamente, en un momento glorioso, Jesús proveyó acceso total, ilimitado al Padre. La Biblia dice que en el Gólgota, en una cruz manchada de sangre "Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo" (Mateo 27:50-51).

LIMPIANDO EL TEMPLO

Gary Wilkerson

El sacrificio de Jesús en la cruz sería suficiente para todos los tiempos. Su poder y victoria salvador, perdonador, limpiador y Su victoria están disponibles a toda persona de toda época, desde el creyente más devoto hasta el pecador más endurecido.

LOS HIJOS DE ESCEVA

Claude Houde

“Un grupo de judíos viajaba de ciudad en ciudad expulsando espíritus malignos. Trataban de usar el nombre del Señor Jesús en sus conjuros y decían: «¡Te ordeno en el nombre de Jesús, de quien Pablo predica, que salgas!». Siete de los hijos de Esceva, un sacerdote principal, hacían esto. En una ocasión que lo intentaron, el espíritu maligno respondió: «Conozco a Jesús y conozco a Pablo, ¿pero quiénes son ustedes?». Entonces el hombre con el espíritu maligno se lanzó sobre ellos, logró dominarlos y los atacó con tal violencia que ellos huyeron de la casa, desnudos y golpeados.

LOS PLANES DE DIOS PARA TI

David Wilkerson

Mientras se estaba haciendo el Nuevo Pacto, el Padre celestial y su Hijo vieron de antemano que muchos descuidarían a Cristo. Estas personas se pondrían tibias o frías, hasta que eventualmente caerían. Así que el Padre y el Hijo hicieron un acuerdo: si alguna oveja se perdiera o se descarriara, Jesús iría tras ella y le traería de vuelta al rebaño.

RÍO DE VIDA

David Wilkerson

La Palabra de Dios nos advierte: “¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” (Hebreos 2:3). El precio a pagar por ignorar a Cristo es muy grande.

Ezequiel 47 habla acerca de un río de vida que sale del trono de Dios. Este río está formado por aguas santas y sanadoras; y mientras fluye a través del desierto, trae vida a todo lo que toca. Se hace más ancho y más profundo hasta que hay suficiente agua como para nadar en él.

UN DELEITE PARA SU CORAZÓN

David Wilkerson

Jesús se regocijó por nosotros antes de que el mundo fuese hecho, esperando con ansias el momento de venir a morar en nosotros, y se regocijó en que nosotros nos aferraríamos a él, dejando todo lo demás. Le buscaríamos diariamente y le brindaríamos lo mejor de nuestro tiempo a Él. Él compartiría sus secretos con nosotros, y nosotros descargaríamos nuestros corazones en Él. Nos deleitaríamos en sus caminos, buscando en su palabra las revelaciones de su justicia, y temblaríamos ante las revelaciones que su palabra nos daría.

EL ANHELO DE ESCUCHAR LA PALABRA DE DIOS

David Wilkerson

El salmista David esperaba diariamente recibir palabra de Dios y se deleitaba en la palabra que recibía. Él testificó: “Me regocijaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras” (Salmo 119:16). “Pues tus testimonios son mis delicias y mis consejeros” (Salmo 119:24). “Y me regocijaré en tus mandamientos, los cuales he amado” (Salmo 119:47). “Tu ley es mi delicia” (Salmo 119:77). El significado literal en hebreo de este último verso es: “Yo disfruto tu palabra”.

EL COMIENZO DE SU MINISTERIO

Gary Wilkerson

En Juan 2, Jesús entra al templo y realiza una acción que marcará el comienzo de su ministerio público. (El milagro que realizó antes en Caná, convirtiendo el agua en vino, no era una declaración pública.) Lo que ocurre después es bastante dramático: