ALIENTO DE SU PALABRA
Te recomiendo que te des el tiempo para leer las poderosas palabras de los Salmos 142 y 143 para alentar tu fe. Mientras los leía, me preguntaba por lo que David estaba atravesando cuando dijo: “Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda” (142:3). Él repite esto en el 143:4: “Y mi espíritu se angustió dentro de mí; está desolado mi corazón”. De hecho, David le está diciendo a Dios: “Me estoy ahogando en problemas. Estoy siendo atacado por mis enemigos. Esto me está afligiendo”.