VIENDO SU GLORIA
“Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo” (Juan 17:24, énfasis añadido). Jesús oró esto por Sus discípulos; y eso nos incluye a nosotros. Él le pidió al Padre que pudiéramos ver Su gloria, es decir, conocerlo.