¿A QUIÉN HAS BENDECIDO ÚLTIMAMENTE?
La evidencia más segura de que la mano de bendición del Señor está sobre ti es que los demás están siendo bendecidos a través de ti. Dios le dijo a Abraham: “De cierto te bendeciré... En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra” (Génesis 22:17-18). En otras palabras, “La razón por la que te bendigo, Abraham, es para que puedas bendecir a todas las naciones”.