MI PROPIA FALTA DE MISERICORDIA
Jesús contó una parábola sobre un siervo al que se le perdonó una gran deuda. Este hombre encontró gracia y misericordia para con su señor, pero lo dio todo por sentado. Inmediatamente después de que fue perdonado, salió y comenzó a estrangular a un hombre que le debía una deuda pequeña e insignificante.