ENTRANDO EN LA TIERRA PROMETIDA
“Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad” (Hebreos 3:19). Solo un pecado impedía la entrada de Israel a la tierra prometida.
Canaán representa un lugar de reposo, paz, fruto, seguridad, plenitud y satisfacción, todo lo que un creyente anhela. Es también un lugar donde el Señor habla claramente a su pueblo, dirigiéndolos: “Este es el camino, andad en él.” Pero Israel no pudo entrar en la Tierra Prometida a causa de un pecado.