LA VICTORIA YA HA SIDO GANADA
¿Te despiertas cada día en angustia por un hábito acosador o una lujuria en tu vida? Dios sabe todo sobre el pecado que todavía queda en tu corazón. Él sabe que tú lo detestas, que has llorado al respecto y Él quiere que oigas esta palabra: “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado” (Salmos 28:7).
Satanás quiere que tengas miedo y creas que nunca serás librado, que nunca serás libre. Pero David dijo: “No temeré mal alguno” (Salmos 23:4).