Cristo es el Fin
A través del don de la gracia de Dios, Jesús es nuestra fuente de justificación y santificación.
A través del don de la gracia de Dios, Jesús es nuestra fuente de justificación y santificación.
Estar en Cristo es el único fundamento sobre el cual se puede construir la verdadera santidad y justicia.
Jesús está sentado a la diestra del Padre, intercediendo por nosotros.
Cristo nos ha liberado de toda esclavitud con su sangre derramada. ¡Satanás ha sido derrotado!
Nuestra búsqueda de la justicia comienza con la fe en Cristo y su obra santificadora en nosotros.
Hoy en día, muchas personas no se consideran enemigas de la cruz. Sin embargo, si alguien no se somete plenamente a las Escrituras, no es amigo de Dios.
Debemos buscar la Palabra de Dios como nuestra mayor fuente de vida, escuchando la voz de Cristo.
Jesús, ahora sentado a la derecha del Padre, es el año del Jubileo del creyente, donde hay gozo y libertad en nuestra salvación.
Al igual que el año del Jubileo, Dios nos llama a salir y reclamar nuestra libertad y herencia a través del perdón de nuestros pecados.
Los ejemplos de la provisión de Dios en el Antiguo y el Nuevo Testamento prueban que él es fiel y que podemos confiar en él.