Osadía al Orar las Promesas de Dios
La Biblia nos dice que el Señor no hace acepción de personas. Y debido a que él no muestra favoritismos, porque sus promesas nunca cambian de generación en generación, podemos pedirle que nos muestre las mismas misericordias que ha mostrado a su pueblo a lo largo de la historia. Incluso el rey Manasés, que pecó peor que cualquier otro rey antes de él cuando se arrepintió, fue restaurado (ver 2 Reyes 21:1-18).