Se Levanta un Clamor
Dios quiere abrirse paso hacia su pueblo. Como las Escrituras predicen, el diablo ha descendido con gran ira, sabiendo que su tiempo es corto. En este momento, el pueblo de Dios necesita un gran derramamiento del Espíritu Santo; un toque sobrenatural aún mayor que el de Pentecostés. El clamor que se necesita hoy se escuchó en los días de Isaías: “¡Oh, si rompieses los cielos, y descendieras… nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera” (Isaías 64:1, 4)