LOS QUE CONFÍAN

David Wilkerson

El apóstol Pablo describe nuestros tiempos cuando escribe: “En los postreros días vendrán tiempos peligrosos…los hombres malos y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados” (2 Timoteo 3:1, 13). Piensa en la década de los noventa, en la que grandes compañías inmobiliarias sedujeron y engañaron a los pobres, a los que no tenían educación y a los desempleados, con préstamos abusivos. Estas personas, sin saber mucho, fueron inducidos a firmar créditos hipotecarios que nunca podrían pagar, y cuando llegaba el momento de pagar, se quedaban sin casas. Bancos de buena reputación quebraron debido al fraude, pero sus ejecutivos salieron de apuros con sus muchos millones, gracias a sus “clausulas doradas” en casos de bancarrota.

Leí acerca de uno de esos ejecutivos que organizó una fiesta muy lujosa, con mucho alcohol y pasando un buen rato, sabiendo muy bien que su compañía se estaba hundiendo. Él y otros festejaron a lo loco, a sabiendas que cientos de miles de personas perderían sus casas. Este es un claro cumplimiento de la profecía en Sofonías 1:9: “[Ellos] saltan la puerta [de los pobres], los que llenan las casas de sus señores”.

¿Por cuánto tiempo pensábamos que Dios soportaría tal locura, tal burla de Su nombre? El Señor tiene la última palabra en el asunto y Él dice: “[Los] castigaré en aquel día” (1:9). En pocas palabras: “Les haré pasar vergüenza”.

“Su espada entrará en su mismo corazón, y su arco [riqueza] será quebrado” (Salmos 37:15). Aun en este momento, mientras escribo estas líneas, dos multimillonarios están siendo procesados porque sus fortunas desaparecieron de la noche a la mañana.

Al mismo tiempo, el Señor está pagando al impío, Él recompensará a los que confían en Él.

“Confía en Jehová, y haz el bien;y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad” (Salmos 37:3).