EVITANDO EL APARTARSE DE CRISTO

David Wilkerson (1931-2011)

Es posible que los cristianos se vuelvan espiritualmente negligentes, atrapados en la falta de oración, pasando días sin buscar la Palabra de Dios. Sí, la Biblia claramente advierte que es posible que los creyentes devotos se desvíen de Cristo y ofrece advertencias poderosas sobre cómo evitar quedarse dormido en la medianoche: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” (Hebreos 2:1-3).

Hay ejemplos bíblicos de iglesias que alguna vez fueron fuertes y que terminaron a la deriva. En Apocalipsis, leemos acerca de la iglesia de Éfeso que aflige a Cristo al alejarse de su primer amor (Apocalipsis 2:4). Del mismo modo, la iglesia de Laodicea se volvió a la tibieza (3:15), y la iglesia en Sardis se desvió hacia la muerte espiritual (3:2). Pablo advierte a los creyentes en Galacia diciéndoles que se han alejado de la victoria de la cruz de Cristo y se han vuelto a las obras de la carne (ver Gálatas 1:6-7).

Pablo advierte: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor” (Efesios 5:15-17).

¿Cómo puedes evitar el alejamiento de Cristo y el descuidar “una salvación tan grande”? Pablo nos dice que “prestemos atención” a las cosas que hemos oído. Una rápida lectura a través de la Palabra de Dios puede darte cierto sentimiento de logro, pero lo más importante es que “oigas” lo que lees con oídos espirituales. Medita en la Palabra para que sea oída en tu corazón.

Pablo dice: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros?” (2 Corintios 13:5). Él los está animando: “Como amantes de Cristo, pruébense a ustedes mismos; hagan un inventario espiritual de su caminar con Jesús”. Te animo a hacer lo mismo. ¿Cómo está tu comunión con Cristo? ¿La estás cuidando con toda diligencia?