EL VIAJE DE FE

David Wilkerson

Ahora mismo, Dios está preparando un nuevo mundo – un cielo nuevo y una nueva tierra – para su pueblo. Y esta nueva creación estará compuesta de una Nueva Jerusalén, que incluye un hogar para la Novia de Cristo. Isaías vio este nuevo mundo que Dios está creando, y el ver esto lo debe haber sobrecogido. Dios dijo a través del profeta: “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo” (Isaías 65:17-18).

Dios está haciendo una declaración poderosa aquí a la Novia de Cristo. De hecho, está diciendo: “en medio de tu prueba actual, fija esta verdad en tu mente: el mundo presente no es tu hogar. Todo lo que ves pasará – la tierra, la luna, el sol, y las estrellas. Estoy creando un nuevo mundo donde no hay fuegos, inundaciones, diablos, pruebas ni aflicciones.

¿Entiendes este mensaje? Tu prueba va a terminar, y tus problemas pasarán. Por lo tanto fija tus ojos en Cristo y pon tus afectos en pasar la eternidad con Él en el nuevo mundo. De acuerdo a Él, el mundo en el que luchamos ahora, con todo su dolor y tristeza, no será recordado cuando ese día llegue. ¡Ni siquiera tendremos memoria de él!

Amados, esto me dice que la prueba que muchos están soportando ahora mismo no es una prueba – es un entrenamiento. Se nos está preparando para un mundo donde no habrá más dolor. Y ese mundo va a ser poblado con cuerpos nuevos. Pablo nos dice que el cuerpo que baja a la tumba no es el mismo que saldrá de la tumba. Vamos a tener un cuerpo nuevo, uno con el ADN de Cristo mismo.

Abraham es un ejemplo de alguien que tenía un enfoque en el mundo por venir. La Biblia dice de él: “Por la fe habitó como extranjero en la tierra… porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.” (Hebreos 11:9-10).