Resistiéndonos y Renovándonos
Si le preguntas a un cristiano cómo batallar contra el diablo, probablemente recitará: “Resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7). Pero ¿qué quiere decir Santiago con resistir y cómo resistimos el poder de Satanás?
Para entenderlo, miramos lo que escribe el apóstol Juan: “Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo…” (Apocalipsis 12:14). Creo que las dos alas de águila de las que habla Juan aquí son el Antiguo y el Nuevo Testamento de la Palabra de Dios. Cuando el diablo viene contra nosotros, podemos volar sobre él en las alas de la Palabra de Dios hacia un lugar donde somos sustentados por Dios.
El apóstol Pablo también utiliza la palabra nutrir, escribiendo: “…nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido” (1 Timoteo 4:6). La palabra griega para nutrido aquí significa educado. Pablo está hablando de ser educado en las Escrituras y tener conocimiento de la Palabra de Dios.
Jesús es nuestro ejemplo aquí. Cuando él resistió la tentación con la Palabra de Dios, el diablo huyó. ¿Por qué? Porque la verdad expuso a Satanás, poniéndolo en vergüenza. Hebreos dice que todos los que han confiado en la Palabra de Dios “por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones” (Hebreos 11:33). Amordazamos los poderes del infierno al mantenernos firmes en la Palabra de Dios.
Por lo tanto, cuando escuches el rugido del león, póstrate sobre tu rostro ante el Padre. Sumérgete en su Palabra y sus alas de águila te llevarán por encima de cada inundación abrumadora de tentación. “Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:31).
Cuando estás a solas con Dios en oración, eres totalmente inmune a las artimañas del diablo. Así que corre a su trono por fe, clama a él y mantente firme en el poder de la sangre de Cristo.