Obras Mayores
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre” (Juan 14:12).
¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo que haríamos obras mayores? La respuesta se encuentra en sus palabras: “porque yo voy al Padre”. Después de su muerte y resurrección, Jesús ascendió al Padre, completando la obra de redención. Luego cumplió su promesa a sus seguidores: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre” (Juan 14:16).
Al ir al Padre, Jesús puso la salvación al alcance de todos los que invocaran su nombre. A través de su resurrección, él da nueva vida y envía al Espíritu Santo a morar dentro de sus seguidores. Todo lo que él logró a través de su muerte, resurrección y ascensión hizo posible que nosotros nos uniéramos a Dios.
Esto explica las “obras mayores” que Cristo dijo que haríamos. En nuestra carne, tendemos a pensar en obras mayores en la misma escala que los asombrosos milagros de Jesús: alimentar a la multitud con unas pocas sobras, caminar sobre el agua y realizar demostraciones sorprendentes del poder sanador de Dios. Pero Jesús nos mostró lo que significa esa “obra mayor”: llevar la luz de su evangelio —el evangelio salvador, libertador y transformador de vidas— al mundo.
Amigo, las obras mayores que Jesús prometió se cumplen a medida que llevamos su mensaje de salvación a un mundo en desesperada necesidad de esperanza y redención.