Nuestra Fuente de Paz
“Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz” (Salmos 37:11).
En un sueño, vi un ejército que se negaba a romper filas. A pesar de toda la maldad y la violencia cruel que los rodeaba, no se inmutaban. Bajaban a las aguas vivas de alabanza y adoración y salían al otro lado del río con perfecta paz y descanso. Ellos son los redimidos del Señor, a quienes se les ha dado una paz que sobrepasa todo entendimiento.
Joel vio un ejército de hombres valientes y dijo: “Cada cual marchará por su camino, y no torcerá su rumbo” (Joel 2:7).
El pueblo de Dios no se romperá filas ni correrá con miedo porque sabe que está seguro bajo la preciosa sangre del Cordero. Ellos saben que, a pesar de toda la violencia y la ira de los hombres, el cuerpo de Cristo en la tierra goza de excelente salud y se fortalece cada día.
Mientras todo lo terrenal está siendo sacudido y los gobiernos del mundo están fuera de control, la verdadera iglesia de Cristo es sólida e inamovible.
El espectro de la violencia devastadora y la destrucción potencial ha privado a la humanidad de la paz y la seguridad. Sin embargo, al mismo tiempo, Dios está llevando a su pueblo a su hora más grande de reposo y seguridad. Mientras los impíos claman por paz y seguridad y nunca las encuentran, los elegidos de Dios ahora poseen gran paz y perfecta seguridad.
El pueblo de Dios que descansa en él puede decir con el salmista David:
A no haber estado Jehová por nosotros, cuando se levantaron contra nosotros los hombres, vivos nos habrían tragado entonces, cuando se encendió su furor contra nosotros. Entonces nos habrían inundado las aguas; sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente; hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas impetuosas. Bendito sea Jehová, que no nos dio por presa a los dientes de ellos. Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; se rompió el lazo, y escapamos nosotros. Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, que hizo el cielo y la tierra. (Salmos 124:2-8)
¡Hoy, descansa en la paz de saber que nuestra ayuda está en el nombre del Señor!