El Señor está en Este Lugar
“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen” (2 Corintios 3:18).
¡Qué Dios tan maravilloso al que servimos! Él dice: “Cuando vengas a mi casa el domingo para llenarte de mi gloria, ésta no comenzará a desvanecerse el lunes. No se debilitará el martes, por eso tienes que anhelar el próximo domingo. Mi gloria reside en ti en todo momento y no se desvanece. ¡Está en aumento!”
Este mensaje no es sólo para una pequeña porción del cuerpo de Cristo. Es una verdad para todos los que siguen a Jesús, desde los más débiles hasta los más fuertes, desde los más jóvenes hasta los más adultos. La promesa de Dios de llenarnos de su gloria es “sí y amén” para cada creyente.
Como declara Pablo: “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad” (2 Corintios 3:17). Su gloria manifiesta nos libera de la esclavitud del pecado, de la desesperación y la derrota, de la tibieza y la apatía. Su gloria nos transforma a su imagen. Esa es la clase de gloria que hace que la gente corra hacia Dios con un hambre sin vergüenza.
Amigo, es hora de que dejemos de lado todo lo que bloquea la gloria de Dios en nuestras vidas. ¿Hay algo en tu corazón que impida que la gloria de Dios atraiga a otros hacia ti? ¿Estás agobiado por patrones habituales de pecado? ¿Hay calumnia, amargura o falta de perdón en tu corazón?
No tiene por qué continuar. El velo de temor de Satanás ya no funcionará, y su mentira de que eres demasiado débil no tendrá poder sobre ti. Dios dice que su gloria reposa sobre vasos de barro débiles. Brilla a través de personas quebrantadas cuyas vidas están en crisis. Cuando nuestro Señor manifiesta su gloria, él transforma la derrota en victoria, la debilidad carnal en fortaleza celestial.
Cree en sus palabras. No tienes por qué llevar una vida derrotada. No tienes por qué vivir sin un testimonio. Dios se manifestará de maneras que te dejarán atónito. Los perdidos se sentirán atraídos hacia él a través de tu vida. Cuando esto suceda, ellos dirán: “Verdaderamente, el Señor está en este lugar”.