Cree en Su Palabra
Al considerar las luchas que atravesó Israel en el Antiguo Testamento, podrías sentirte tentado a decir: “Dios, ¿no estás esperando demasiado? Están asustados, y con razón. ¿Cómo podrían estar pecando contra ti si solo están clamando desde su necesidad?”
Recuerda que este pueblo había sido bien alimentado y bien instruido, inmerso en señales y milagros. No eran principiantes espirituales, ni estaban sin un pastor que cuidara de ellos. Cada día tenían una nube visible que los cubría, como evidencia de que Dios estaba con ellos. Cada noche veían el resplandor reconfortante de un fuego en el cielo. Cada mañana encontraban maná en el suelo, fielmente enviado desde el cielo. Dios había provisto a Israel de todo lo necesario para edificar su fe.
Nuestro Señor no habla a la ligera cuando advierte: “Sin fe no puedes agradarme. Debes creer verdaderamente que YO SOY y que siempre recompenso la fe. Por lo tanto, espero que mis hijos bien alimentados y bien formados confíen en mí”..
¿Y qué hay de la prueba que tú estás enfrentando? ¿Qué quiere Dios de ti en tu tiempo difícil? Él quiere que creas en sus promesas. Quiere que confíes plenamente en que él está contigo en medio de tu lucha. No importa si todo el infierno se levanta contra ti; su presencia nunca te será quitada, aun en medio de tus temores y lágrimas. Ningún dardo del diablo ni ataque poderoso contra ti te destruirá. Tu Padre ya tiene preparado un plan de liberación.
Dios está esperando que te aferres a él con una confianza total. Quiere que puedas enfrentar todas tus feroces tentaciones y decir: “Puede que no entienda esto, pero sé que mi Señor no me abandonará. Confío en que él me sacará adelante”.
Tu batalla terminará solo cuando llegues a confiar plenamente en el Señor, creyendo que él está contigo en poder y amor. “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1 Corintios 10:13)
Dios te está diciendo: “No vas a caer. Yo estoy contigo en todo esto. Si tan solo buscas mi rostro y confías en mí, te sacaré adelante, porque siempre estoy contigo”.