Una Vida "Ordinaria" Extraordinaria

David Wilkerson (1931-2011)

Déjame decirte cómo Dios trae gente a su casa, cómo les habla y cómo los salva. El Señor edifica su iglesia a través de los testimonios de la luz que brilla en aquellos que lo aman. Él puede hacer esto no porque estos sirvientes usen los métodos correctos, sino porque viven la vida correcta.

¿Está Brillando el Evangelio En Tu Vida?

David Wilkerson (1931-2011)

“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” (Filipenses 4:4). Estas son las palabras finales de Pablo a los filipenses. Él no estaba diciendo: “Estoy en prisión y estas cadenas son una bendición. Estoy tan feliz por este dolor”. Estoy convencido de que Pablo oraba a diario por su liberación y, en ocasiones, pedía a gritos fuerza para resistir. Incluso Jesús, en su hora de prueba y dolor, clamó al Padre: “¿Por qué me has desamparado?” Ese es nuestro primer impulso en nuestras aflicciones, gritar: “¿Por qué?” Y el Señor es paciente con ese clamor.

Alborotadores del Espíritu Santo

David Wilkerson (1931-2011)

La iglesia de hoy está llena de santos silenciosos que no quieren levantar olas. ¡Después de todo, nadie quiere problemas! Pero algunos de los discípulos eran grandes alborotadores. Pablo y Silas caminaron en el poder del Espíritu y “han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 15:26). En una ocasión, Pablo se enfrentó a una adivina y echó fuera el espíritu maligno de ella, provocando un alboroto en toda la ciudad. Los amos de esta mujer esclava arrastraron a Pablo y Silas al mercado para ser juzgados ante los magistrados de la ciudad.

¿Muestra Tu Vida Fe en Cristo?

David Wilkerson (1931-2011)

El escritor de Hebreos dice a sus lectores: “Debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo” (Hebreos 5:12). Estas son palabras fuertes y osadas. ¿A quién se dirige exactamente el escritor aquí? En resumen, ¿a quién está reprendiendo? El libro de Hebreos nos muestra que está hablando a creyentes que han sido bien educados en la verdad bíblica. En otras palabras, los que leyeron esta carta se habían sentado bajo la poderosa predicación de muchos ministros ungidos. Considera todo lo que se les había enseñado a estos cristianos:

Gloriándote en la Obra de Dios en Tu Vida

Gary Wilkerson

“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos” (2 Timoteo 3:1). En este momento están ocurriendo cosas que nunca podríamos haber imaginado. Jesús predijo que los hombres se convertirían en amadores de sí mismos, amadores del dinero, aborrecedores, soberbios y arrogantes. Hoy, si alguien tiene el descaro de mencionar el pecado, se le llama intolerante y se convierte en un paria. A medida que la palabra de Dios es puesta en el margen de la cultura, el pecado prevalece cada vez más.

¿Eres Tú un Testigo en Tu Ciudad?

David Wilkerson (1931-2011)

A menudo esperamos que Dios se mueva en una de estas dos formas: Enviando un derramamiento sobrenatural de su Espíritu Santo para alcanzar multitudes en su reino, o enviando juicio para poner a las personas de rodillas o incluso destruirlas. Pero, amados, ese no es el método de Dios para cambiar las cosas en un día malo. Su forma de reconstruir ruinas siempre ha sido usar hombres y mujeres comunes a quienes él ha tocado. ¡Y lo hace llenándolos con su Espíritu Santo y enviándolos a la guerra con gran fe y poder! “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo” (Hechos 2:4).

Buscando a los Perdidos

David Wilkerson (1931-2011)

Jesús vino a este mundo por una sola razón: alcanzar y salvar almas perdidas. “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10). E hizo de ésta, también nuestra misión cuando dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15).