Misericordia para Nuestros Errores
Cuando el diablo incita a los creyentes a pecar, es importante darse cuenta de que a él le encanta pintar una imagen hermosa e idílica, pero no es la imagen completa, no hay angustia, pérdida, quebranto ni dolor. Lo hace para sacarte de la batalla. Ciertamente hizo esto en la azotea cuando el rey David observó a la esposa de otro hombre. En ese momento crítico, David miró la imagen que tenía delante y tomó una decisión equivocada, cayendo posteriormente en adulterio.